El compliance debe impulsar la instalación de una cultura ética en las organizaciones

julio 25, 2018 Beatriz Riveros

La entidad aspira a convertirse en un asesor, consultor o consejero de aquellos profesionales que comparta sus principios y deseen “profesar” el cumplimiento corporativo desde sus funciones en o para la organización.

Con la firme convicción de promover y cooperar en la adopción, desarrollo, difusión y protección de las mejores prácticas de Cumplimiento y Ética Corporativa (Compliance); Gobierno Corporativo; Control Interno y Transparencia en el año 2014 se fundó la Asociación Chilena de Cumplimento y Ética Corporativa A.G. (ACCEC).

Beatriz Riveros, presidenta del directorio de ACCEC, señala que para la organización el objetivo del compliance excede al mero cumplimiento de leyes y regulaciones jurídicas que norman los procesos de negocio y de gestión de las organizaciones, ya que también debe cautelar el respeto de las normas éticas que la entidad se ha dado (noción de ética corporativa).

Agrega que dichas normas definen las conductas y los comportamientos que se espera sean respetados y observados por todos sus integrantes, así como aquellas que se estiman inadmisibles, en armónica coherencia con los valores y principios organizacionales, las
políticas de negocio, las directrices, estrategias u otros reguladores de la conducta corporativa de alto nivel.

"En ACCEC entendemos que el compliance es una gestión de riesgos especializada en proteger no solo la organización y sus
miembros en forma integral, sino también a todos y todas las entidades o grupos que tienen un interés sobre la organización.... tanto sus recursos financieros, humanos, sociales, comerciales y, por cierto, a uno de los activos más importantes del que disponen las organizaciones para sostenerse con éxito en largo plazo: su reputación".

Y agrega: “Con más frecuencia de lo que quisiéramos, en el ámbito local o internacional, asistimos al derrumbe de la reputación de una entidad pública o privada, derivada de una vulneración a la ética corporativa”.

En tal sentido y con atención al usual problema de la limitación de recursos, asegura que el compliance tiene como principales funciones impulsar la instalación de una cultura ética en las organizaciones, con el compromiso auténtico del más
alto nivel de la administración, así como coordinar su efectiva implementación en todos los niveles organizacionales.

“En ACCEC creemos que concentrarse en estos esfuerzos primarios, rendirá mayores frutos que el enfoque reactivo y formal de esfuerzos específicos para cumplir con cada nueva ley que exige un Modelo de Cumplimiento o de Prevención para una determinada materia de legislación. En otras palabras, cumplir con altos estándares éticos eleva para la entidad la probabilidad de cumplir con las
normas jurídicas más relevantes a su área de actividad. No es absoluto, pero es altamente probable”.

APORTE A LA COMUNIDAD

Beatriz Riveros cuenta que ACCEC se ha propuesto reunir a un grupo heterogéneo de profesionales con las calificaciones, las competencias y la experiencia necesarias, para forjar un centro de estudios, cuyo trabajo se difunda como un aporte a la comunidad, en materias de cumplimiento y ética corporativa.

Esto se complementa con un potencial de difusión académica, y de iniciativas y acciones orientadas a transformar a ACCEC en un polo especializado para el flujo e intercambio de información y conocimiento relativos al compliance y a otras materias
propias de su quehacer gremial.

“Como lo ha demostrado el exitoso Programa de Compliance Privado realizado en 2016 en conjunto con la Universidad Adolfo Ibáñez, cuya segunda versión se prepara para el segundo semestre de 2018 en asociación con la Universidad Andrés Bello. Una definición
estratégica es que ACCEC no es un asesor o consultor de empresas, sino que aspira a convertirse en un asesor, consultor o consejero de aquellos profesionales que compartan nuestros principios y deseen ‘profesar’ el cumplimiento corporativo desde sus funciones en o para la organización”.

“En esta nueva etapa, en lugar de hacer lo mismo que otros actores del compliance, queremos desempeñar un rol original y novedoso, que nos permita entrar en complemento y cooperación con los actuales protagonistas del compliance en Chile, pero siempre con una aspiración de liderazgo en la materia. En ello es clave, el aporte desinteresado y comprometido de nuestros asociados”, concluye diciendo la presidenta de la entidad.


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