Entrevista | Aguas Andinas y su Certificaci贸n Anticorrupci贸n ISO 37.001

abril 09, 2018 Ang茅lica Cespedes

AGUAS ANDINAS Y SU CERTIFICACIÓN ANTICORRUPCIÓN ISO 37.001

 

Sebastián Segovia Arancibia, Chief Compliance Officer de la empresa, aborda el sistema de gestión de cumplimiento e integridad de Aguas Andinas, su reciente certificación en la norma ISO 37.001 y el compromiso de la organización con los clientes y la sociedad.  

Por Angélica Céspedes Cifuentes.

 

¿Cómo se relaciona Aguas Andinas con la sociedad y los distintos stakeholders?

Aguas Andinas es una empresa de servicios medioambientales que gestiona el ciclo urbano del agua en gran parte de la Región Metropolitana, y cuya visión es ir más allá del agua, gestionando los recursos de manera sustentable, es decir, entregando agua de calidad a nuestros clientes y transformando los residuos en recursos, comprometiéndonos con la calidad de vida de las personas y el desarrollo del país, para de esta manera crear valor compartido con nuestro entorno y grupos de interés.

 

¿Qué significa Compliance en Aguas Andinas?

Para Aguas Andinas compliance es mucho más que el cumplimiento de normas y estándares. Compliance implica la creación de una cultura de integridad y ética corporativa que guía el comportamiento y la toma de decisiones de todos los trabajadores y trabajadoras dentro de nuestra organización, dándole un sello a la compañía en la manera de enfrentar sus lineamientos y objetivos estratégicos de cara a todos nuestros stakeholders.

El área de Compliance fue creada en octubre de 2016, pasando a tener una dependencia organizacional del Directorio de la Compañía, a través de su Presidente, contando con recursos humanos y presupuesto para su funcionamiento, asegurando así, su debida autonomía e independencia. También contamos con un Comité de Integridad y Compliance formado por directores y ejecutivos de la empresa, instancias en las cuales se realiza un reporte periódico del Compliance Officer a la alta dirección.

Es necesario destacar que esta área se formó bajo la lógica de sistema de gestión, es decir, que todas las políticas y procedimientos aprobados por la empresa y Directorio, deben estar debidamente sincronizados, generando un tejido robusto para enfrentar los riesgos de incumplimiento y gestionar una  sólida cultura de cumplimiento al interior de la compañía, ya que vemos a la integridad en el corazón de nuestro negocio, y entendemos a la empresa como un buen ciudadano corporativo, una persona jurídica que actúa de manera correcta, y no sólo en el ámbito de prevención de delitos y anticorrupción, sino también en distintas temáticas súper relevantes como son,  derechos humanos y empresa, interacción con partes interesadas, gestión con las comunidades, proyectos de igualdad de género, libre competencia, manejo de datos personales y sensibles, entre otros.

Finalmente, es relevante señalar que contamos con un sistema de capacitaciones y de comunicación permanente, y canales de denuncia confidenciales, abiertos a trabajadores, proveedores y terceros externos a la compañía.

 

¿Por qué eligen certificarse bajo la ISO 37.001?

En la lógica de la construcción del Sistema de Gestión Compliance ya comentado, y específicamente en materia de Anticorrupción, decidimos tener como referente la estructura y los parámetros que establece la norma ISO 37001, con el objetivo de construir un sistema sólido y eficiente, conscientes de que se trata de una norma internacional que propone una estructura clara, ordenada, y por sobre todo muy completa, que abarca cada uno de los aspectos y consideraciones que han de tenerse en cuenta para el diseño e implementación de un Sistema de Gestión Anticorrupción.

El proceso de certificación fue un período de bastante trabajo y muy desafiante para toda la organización que concluyó en noviembre de 2017, donde pasamos por el proceso de auditoría de certificación, en el cual se evaluó en detalle cada uno de los aspectos, parámetros y exigencias contenidas en la norma y la forma en que se estaban implementando cada una de ellas en la Compañía.

El resultado de dicha certificación fue positivo, y finalmente se concluyó que nuestro Sistema de Gestión Anticorrupción cumple con los requisitos y exigencias necesarios para obtener la certificación en la norma ISO 37001, concluyéndose por la casa certificadora que se verificaron medidas para prevenir, detectar y gestionar conductas de riesgo, destacándose también el impacto positivo de la implementación de la norma sobre los grupos interés de la organización.

Sin duda, fue un proceso largo y de mucho trabajo, no sólo del área de Compliance, sino que en general, de todas las Direcciones de la compañía, dentro de lo que destaca el liderazgo asumido por nuestra Alta Dirección en su compromiso con nuestros valores, la cultura de integridad que promovemos y llevar este proyecto adelante.

Finalmente, somos conscientes de que hay mucho por lo que trabajar, aprender y mejorar, sabemos que la cultura de la integridad que pretendemos continuar desarrollando se fortalece en nuestro trabajo diario, ya que no lo determina la certificación y mucho menos se construye de un momento a otro, sino que es parte de un trabajo continuo de aprendizaje, costumbre y perseverancia.

 

¿Cómo se relaciona la ISO 37.001 con el modelo de cumplimiento de la ley 20.393?

Si bien la ISO 37.001 está referida al ámbito de la corrupción o prevención del soborno en su dimensión público y privada, este estándar se relaciona perfectamente con los modelos de cumplimiento en materia de la Ley N° 20.393, toda vez que dichos instrumentos tienen una lógica de construcción bastante similar, al buscar incorporar dentro de las organizaciones, a través de la gestión de riesgos, las mejores prácticas que busquen prevenir incumplimientos en estas materias.

 

¿Cuáles son sus actuales objetivos en el área que lidera?

Para este 2018, nos hemos fijado como objetivo avanzar en la incorporación de políticas preventivas en materia de derechos humanos y empresa, libre competencia y protección de datos personales y sensibles, así como implementar medidas que apoyen la mejora continua de nuestras políticas y procedimientos que actualmente integran el sistema de gestión compliance.

Ahora bien, el desafío último es lograr que los trabajadores y trabajadoras de Aguas Andinas puedan valorar que su trabajo está asociado a altos estándares de integridad, y que cada día madure más la gestión de cumplimiento al interior de la compañía, alineada con un actuar justo, transparente, responsable y correcto, que es consciente de sus fragilidades y del aporte que debe generar en nuestra sociedad.

 

 

 


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